“No queríamos matarlos, pero perdimos el control”…

El vigilante del fraccionamiento donde vivía la familia Fuentes Argüello narra paso a paso el crimen

 

Ricardo Hernández, de 18 años, admite en un interrogatorio con la policía que entraron a robar la casa y a violar a la esposa del candidato priista, pero ésta lo reconoció. “Tú eres bueno, por qué hacerlo”, le dijo

¿por qué los mataron?”, pregunta una voz a Ricardo Hernández, joven de 18 años que hasta el sábado pasado era responsable de la seguridad de los vecinos del residencial Tucanes.

La voz que lo cuestiona es de un policía que trata de comprender las razones de éste y tres jóvenes más para matar a la familia del candidato del PRI José Fuentes Esperón.

—Nuestra intención nunca fue matarlos, pero todo se salió de control —responde Ricardo sin titubear, con voz segura.

—¿Por qué? —insiste el policía, elevando el tono.

—Porque el hijo más grande, Pepito, empezó a gritar. Lo encintamos, pero nunca le hicimos daño, ni lo matamos (sic). El niño Fernando estaba con sus papás y ya fue entonces que tuve que dispararles.

Ricardo y otros dos jóvenes que asesinaron a la familia Fuentes Argüello vivían en Gaviotas, colonia populosa de Villahermosa. Marco Iván Soto, el chico de 16 años a quien se identifica como el autor intelectual del crimen, les propuso que entraran a la casa. Ellos se quedarían con la Hummer, él con Lilián, la esposa del político priista.

El asco

En un cuarto de la Procuraduría de Justicia de Tabasco el interrogatorio continúa. Una cámara de video graba la sesión para combatir la incredulidad que aún hay entre algunos ciudadanos ante un crimen tan sanguinario.

—¿Por qué lo hicieron?

—Ibamos con el fin de robar las dos camionetas, unas computadoras, alhajas, dinero, celulares y lo demás que se encontrara.

—¿Y qué más hicieron?

—Entramos, amarramos a los niños y a la señora le disparamos, pero el joven Marcos abusó sexualmente de ella.

—¿Quién más la violó?

—Yo, pero no tuve la suficiente erección para penetrarla.

—¿Pero sí lo hiciste?

—Sólo una…

—¿Sí la penetraste?

—Sí.

—¿Y después?

—Me dio asco porque la señora estaba llena de sangre y vomité en ese momento.

La almohada

Marco, el joven que violó a Lilián y planeó el asalto, es un chico alto, gordito, de pelo corto y mirada triste. Su descripción parece la de un querubín, pero algunos de sus compañeros de prepa le decían El Satán. Difícil saber si es cierto el apodo o si es el inicio de una leyenda en torno a un crimen controvertido.

De ese apodo no dice nada Ricardo, cuyo testimonio es clave en las indagatorias oficiales.

—¿A quién le disparaste? —arremete el interrogador.

—Al señor Pepe Fuentes y a su señora.

—¿Cómo le disparaste?

—De una puerta, estaba en su cama… Desde ahí disparé.

—¿Qué llevabas?

—Llevaba una calibre 38 y una almohada enrollada.

—¿Para qué la almohada?

—Para que no hicieran ruido.

El dinero

La sesión entre policía y detenido ha sido preparada. Este interrogatorio abreva en detalles y está destinado a los medios de comunicación. Ricardo habla con frialdad. A veces parece que lee un guión.

—¿Cómo lo pensaste?

—Me dijeron: la necesitas.

—¿Dónde la encontraste?

—En el cuarto de los niños.

—¿Qué utilizaron?

—Nada más un arma.

—¿Cómo iban vestidos?

—Yo con pants, zapatos negros, playera negra, guantes, un pasamontañas y cinta gris.

—¿Dónde compraron eso?

—En Wal-Mart, enfrente de la plaza Crystal.

—¿Cuándo lo compraron?

—El viernes 4 a las 10: 30 horas fuimos al Wal-Mart.

—¿El día de los hechos?

—Sí.

—¿Quiénes lo compraron?

—El joven Marcos y yo.

—¿Quién pagó?

—El joven Marcos.

—¿Tú no pagaste nada?

—Yo no tenía dinero suficiente para comprar cosas.

La cinta

—Cuando compraron los objetos, ¿ya tenían la intención de violar a la señora?

—El joven Marcos ya; él nos había dicho que tenías ganas de hacerlo…

—¿Ganas de hacer qué?

—De sostener relaciones con la señora.

—¿Con qué señora?

—Con la señora Lilián.

—¿A cuántos mataron?

—A cuatro.

—¿Quiénes son?

—El señor Pepe Fuentes, la señora Lilián, Pepito hijo y el niño Fernando, el más chico.

—¿Cómo mataron a los niños?

—A los niños los mataron por el modo de la cinta…

—Explícame

—Los encintamos primero para que no hicieran movimiento alguno y después les pusimos almohadas en la cara.

—¿Alguien te reconoció?

—La señora Lilián.

—Cuéntame…

—Ella dijo mi nombre. Y después me dijo: ‘tú eres bueno, no tienes por qué hacer esto’.

—¿Y tú que le dijiste?

—Sólo la agarré de su mano y la apreté. No le hice daño.

—¿No que le disparaste?

—Sí.

—¿En dónde le disparaste?

—En la espalda. Ella estaba boca abajo llorando.

 

Diego Osorno. México.

 

Marco Iván: historia de fracasos escolares

••• Marco Iván Soto Vidal, el adolescente de 16 años que planeó el robo en la casa de la familia Fuentes Argüelles, era un estudiante irregular, constantemente reprobado. Pasó por dos preparatorias antes de llegar al Colegio de Bachilleres de Tabasco.

Estudió brevemente la prepa en la Universidad del Valle de México, pero la administración lo suspendió. Sus padres —vecinos de los Fuentes Argüelles— lo enviaron a una preparatoria pública con la esperanza de un cambio, pero no ocurrió y fue llevado al plantel de Bachilleres.

“Se juntaba con los más malos de la escuela y ahí los fue conociendo”, explicó un directivo de la institución. En tanto, Elena Ortega, quien hasta hace unos días fue su maestra de computación, señala: “no creí que fuera culpable”, añadió.

Laura conoció a Marco Iván y a Ricardo Hernández en el fraccionamiento Tucanes, la zona residencial donde vivían las víctimas. En los meses recientes éstos y otros jóvenes organizaron fiestas en casa de la familia Traconis. Ahí se divertían. Nunca una reunión concluyó en bronca, dice Laura, y precisa que Marco Iván era un tipo solitario.

La zona residencial Tucanes era una de las más vigiladas. Sólo amigos y familiares de sus habitantes podían ingresar.

Desde el sábado los padres de Marco Iván dejaron el fraccionamiento. Son empresarios que venden cámpers en la periferia de Villahermosa. Entre sus clientes está el gobierno de Tabasco.

(Tabasco • Kristian Cerino)

 

Continue reading » · Written on: 09-08-09 · No Comments »

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