Diputados en venta

 

Kristian Antonio Cerino

 

Villahermosa, Tabasco.

 

*

 

Sonó la campana en la Cámara de Diputados de Tabasco. Los legisladores, olorosos y peinados, buscaron sus curules en los primeros días de 2007.

 

Olvidando la elección presidencial y de gobernador, inauguraron el primer periodo ordinario de sesiones correspondiente a la Legislatura 59.

 

Para no perder la rutina, los perredistas se sentaron a la izquierda de la tribuna; los priístas, a la derecha. Los panistas, casi borrados del mapa político, en el centro.

 

Con unos 27 grados a la sombra y distribuidos en el salón de sesiones, los 29 hombres y las 6 mujeres prometieron hacer del Congreso de Tabasco el más productivo, por lo menos, del sureste de México.

 

Así comenzó no sólo la nueva Legislatura, sino el reciente gobierno de Tabasco en poder de un enésimo priísta, Andrés Granier Melo, ex alcalde de Villahermosa y químico fármaco-biólogo de profesión.

 

Granier ganó la elección de gobernador un 15 de octubre de 2006. Venció no solamente a Cesar Raúl Ojeda, el candidato opositor, sino a Andrés Manuel López Obrador, el perredista más importante para una buena parte de los tabasqueños.

 

Y lo sometió porque López Obrador hizo más campaña electoral que Ojeda, el empresario hotelero.

 

El químico triunfó con un amplio margen pero su preocupación, después de la jornada electoral, era la composición de la Cámara de Diputados.

 

Con los resultados computados y avalados por las instancias electorales, Granier no poseería la mayoría en el Congreso.

 

Le preocupó siempre que el PRD y el PAN –el presunto bloque opositor- sumara, en el inicio de la Legislatura, 19 votos contra 16 de su partido, el PRI.

El gobernador reconoció, en los primeros días de su administración, que los perredistas estaban dolidos por la derrota presidencial como por el descalabro en los comicios de gobernador.

 

Pensó, según contó uno de sus funcionarios con grabadoras apagadas, que el PRD simplemente frenaría cualquier iniciativa de ley sugerida desde el Palacio de Gobierno.

 

Partiendo de los presuntos problemas que enfrentaría con los diputados opositores, comenzó el plan B de la administración de Granier: la compra de legisladores enemigos para obtener su propia mayoría.

 

Aunque él lo ha negado muchas veces,  Humberto Mayans Canabal, el secretario de Gobierno de Tabasco, es el principal operador en la compra de diputados.

 

Lo hace, denunció Juan Manuel Fócil Pérez, dirigente estatal del PRD, con la colaboración de José del Carmen Escayola, otro químico de profesión, amigo del químico Granier y coordinador de la fracción parlamentaria del PRI.

 

“Buscaron la mayoría comprando compañeros diputados porque quieren imponer sus leyes”, agregó Fócil Pérez.

 

A 9 meses que inició operaciones el Congreso de Tabasco, la mayoría presumida por el bloque opositor, PRD-PAN, pasó a manos del PRI.

 

Los priístas y el gobierno convencieron a 3 perredistas y a una panista de abandonar sus bancadas y colaborar para el sistema priísta del estado.

 

Luego de la compra, el PRD y el PAN emprendieron un operativo para  revestir el boquete por donde salieron 4 diputados, algunos comprados con dinero a la mano y otros, con obras públicas, becas, subsidios, promesas.

 

 

**

 

Nos quedamos con la boca abiertarecordó Omar Policroniades, un reportero del diario tabasqueño La Verdad del Sureste.

 

—Cómo entender que dos diputados perredistas en los primeros días de sesiones se pasaran a la fracción priísta.

 

Omar es un reportero crítico. Le gusta cubrir los movimientos sociales que acontecen en Villahermosa. Él como otros que cubren la fuente legislativa reprochó esta falta de identidad entre los políticos.

 

—No creo que otros se vayan— pronosticó el mismo día en que compró una grabadora digital. Le falló la predicción.

 

Roselia Elvira López y José David Ascencio Arellano, cuestionados por la base perredista por su llegada a la diputación, dejaron callados a legisladores de su fracción parlamentaria cuando hicieron pública su renuncia al PRD.

 

Sin más preámbulos, ambos fueron los primeros es sumarse a la bancada del PRI por considerar que en su instituto político no “existían” las condiciones para permanecer.

 

Elvira López, del municipio tabasqueño de Paraíso, argumentó que en el PRI estaría mejor.

 

Ascencio Arellano, ex alcalde del municipio de Centla –en la zona costera de Tabasco- negó que su transferencia al PRI fuera para evitar un juicio político por su presunta malversación de fondos entre el 2003 y 2006 cuando era presidente municipal.

 

—En el PRI me adoran— sostuvo Ascencio Arellano, el ex perredista, en ese instante, que cuando gobernó en Centla no sólo bailó con Ninel Conde en un acto masivo sino que era un adicto a los table dance.

 

A los perredistas nos pagó mal, añadió Adán Augusto López, coordinador de los diputados del PRD.

 

Cuando Ascencio Arellano era alcalde municipal, la dirigencia del PRD encabezó una manifestación en el vestíbulo de la Cámara de Diputados. Lo lograron, evitaron que los legisladores, priístas en su mayoría, aprobaran un juicio político en su contra.

 

Para algunos, los perredistas están padeciendo las deserciones producto de su pésima selección de cuadros en las elecciones locales.

 

“Se pasan de un lugar a otro porque nunca han sido perredistas, sino están por puro interés”, precisó Auldárico Hernández Gerónimo, ex senador, ex diputado federal y ex dirigente del PRD.

 

Cuando Roselia Elvira López y José David Ascencio Arellano salieron del capullo y empezaron a volar, el primero en abrazarlos fue José del Carmen Escayola, el coordinador de los diputados del PRI.

 

Su abrazo estampado en fotografías, contra todos los pronósticos, se repitió 2 veces –entre agosto y septiembre- más con la compra de 2 legisladoras, una perredista y otra panista.

 

De 4 legisladores que han renunciado al PRD y al PAN, para emplearse en el PRI, 3 han sido mujeres.

 

Delia María Montejo, diputada de Cárdenas –el primer municipio que ganó el PRD, en 1991, en una elección constitucional-, emprendió su metamorfosis cuando apareció en un evento de mujeres priístas.

 

Los diarios tabasqueños vaticinaron que Montejo era otra de las compradas por el gobierno de Tabasco.

 

Y llegó el momento de su separación. Frente a decenas de reporteros le dijo adiós a sus principios democráticos que juró cuando era la candidata del sol azteca. Apareció sin pena alguna y se retrató  con José del Carmen Escayola, conocido como el operador bursátil.

 

—Diputada, ¿se vendió? Más que pregunta fue un grito desesperado de un reportero local.

—Yo no me vendo—reiteró la mañana del jueves 30 de agosto.

 

No le importó los cuestionamientos. Ya de pie, Escayola le levantó la mano emulando el triunfo de cualquier boxeador, la victoria priísta en una tercera caída, en una tercera compra.

 

“Es lamentable que haya personas sin principios, ni dignidad, que Granier siga comprando diputados”, condenó Rafael Acosta León, diputado del PRD.

 

Acosta León, uno de los más aguerridos del bloque perredista, denunció que Humberto Mayans Canabal, el secretario de Gobierno, le ofreció renunciar al PRD a cambio de 2 millones de pesos

 

—No acepté porque no me presto a los intereses del gobierno— enfatizó. Una semana después, Mayans rechazó la acusación.

 

—Quien gobierna en Tabasco es Mayans, está degradando la vida pública de Tabasco comprando diputados— remató Arturo Núñez, senador del PRD.

 

Cuando se pensó que la compra de legisladores se pararía en 3, llegó la cuarta adquisición.

 

Karina González Balcazar, coordinadora de la bancada panista en el Congreso, abrió fuego: me voy al PRI porque en el PAN me tratan mal.

 

La diputada González no era la líder de la fracción panista. Ella, en su afán de poder desbancó de esa posición a José Antonio de la Vega.

 

De la Vega venía jugando un rol de oposición en contra del gobierno de Andrés Granier Melo. A través de unos acuerdos con la dirigencia de Acción Nacional, en ese entonces dirigida por Francisco Macossay (+) se pactó la salida del diputado panista para el ingreso de González Balcazar.

 

Una vez en la coordinación, la diputada se separó de su partido y se sumó al PRI.

 

Le llovieron críticas: se vendió, cambió su militancia panista por obras públicas, no resistió la tentación.

 

“Son unos verdaderos hampones de la política” dijo José Antonio de la Vega cuando se le preguntó sobre los planes del gobierno estatal.

 

“No conocen nada de diálogo, de tolerancia”, fustigó.

 

 

 

***

 

Con la compra masiva de diputados, el PRD y el PAN crearon un bloque para evitar que otros legisladores se brinquen la cerca. Les han pedido, a los que quedan, que piensen primero en los tabasqueños.

 

Es más, les han recordado que todo lo que toca el gobierno termina por consumirse. Los hermanos Juan Manuel y Gonzalo Fócil Pérez, uno dirigente del PRD y otro dirigente del PAN, amenazaron con no permitir un golpe más de Granier y Mayans.

 

Andrés Granier, semanas antes que comenzara su gobierno (diciembre, 2006) convocó a ex diputados locales del PRD para sumarse a su administración. Lo hizo con la intención de decirles a los ciudadanos que en su gobierno “cabían” todos.

 

Así, el perredista Miguel Salim Nazur recibió el obsequio de la Comisión Nacional Forestal; Adolfo Díaz Orueta, uno más, la Unidad de Enlace Sectorial del gobierno de Tabasco.

 

Hoy, el PRI con sus 20 sufragios o diputados  -4 más que en enero de 2007- están desechando todo iniciativa procedente de la oposición, sobre todo la revisión de las cuentas públicas del gobierno anterior, aquel que timoneó Manuel Andrade Díaz, el gobernador del ego por sus construcciones que llevan sus iniciales en mayúsculas.

 

El PRD prevé, entre revelaciones, que uno más de sus diputados no resista un cañonazo de dos millones de pesos.

 

En Tabasco ya no se aplica el termino Maicear, sino el de Mayancear, por las presuntas compras de diputados concretadas por Humberto Mayans.

 

 

 

 

 

 

Continue reading » · Written on: 11-30-07 · No Comments »

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